La subida de la luz y el gas que estás viendo en tu factura está muy relacionada con lo que está pasando entre EEUU, Israel e Irán, porque ese conflicto está encareciendo el petróleo y el gas en todo el mundo y Europa lo nota directamente en sus precios de energía.
Qué está pasando en Irán
- EEUU e Israel están en un conflicto abierto con Irán, con ataques a infraestructuras y barcos en la zona del Golfo Pérsico.
- Esa zona es como “la autopista mundial” del petróleo y el gas: por el Estrecho de Ormuz pasa alrededor del 20% del petróleo y gas que se consume en el planeta.
- Al haber ataques y riesgo de guerra, muchos barcos no pueden pasar o lo hacen con más peligro y más coste (seguros más caros, rutas más largas, retrasos).
Un ejemplo sencillo: si bloqueas la carretera principal por la que pasan los camiones que llevan comida a los supermercados, la comida se encarece. Aquí pasa lo mismo, pero con energía.
Cómo afecta esto al precio del petróleo y del gas
- Con menos petróleo y gas saliendo de la zona (porque hay ataques, infraestructuras dañadas y barcos parados), la oferta baja, pero la demanda mundial sigue casi igual.
- Al haber menos producto disponible, el precio internacional sube: el petróleo ha tenido su mayor subida semanal desde los años 80 y el gas también se ha encarecido en los mercados globales.
- Además, países clave como Qatar han tenido que frenar o limitar exportaciones de gas por los ataques, lo que recorta aún más el suministro.
Resumiendo: hay menos energía circulando y eso dispara el precio base al que la compran los países y las empresas.
De los mercados mundiales a la factura de luz y gas en España
Tu factura no se calcula “mirando a Irán”, pero sí se apoya en los precios mayoristas de energía, que sí dependen de lo que pasa allí.
- En Europa, la electricidad y el gas se negocian en mercados mayoristas: las empresas compran ahí la energía que luego te venden a ti.
- Cuando el gas sube a nivel mundial, sube también el precio del gas que entra a Europa (por gasoductos y, sobre todo, en barcos de gas natural licuado).
- Muchas centrales eléctricas europeas funcionan quemando gas, así que si el gas se encarece, producir electricidad sale más caro y sube el precio del mercado eléctrico.
En informes recientes se ve que, aunque Europa venía de una fase de cierta estabilización, los costes del gas y de la generación con gas han vuelto a presionar al alza la factura energética por estos shocks externos.

Por qué notas la subida en tu factura concreta
En la factura de la luz y el gas tienes tres grandes bloques:
- Energía: lo que cuesta la electricidad o el gas en sí, que viene muy marcado por los precios internacionales y de los mercados mayoristas.
- Peajes y cargos: costes regulados del sistema (redes, renovables, etc.), que fija el Gobierno y los reguladores.
- Impuestos: IVA y otros tributos, que en España han ido cambiando tras las medidas temporales y vuelven a tipos más altos en 2025–2026, sobre todo en el gas.
Aunque en España las renovables están ayudando a contener parte del coste de la luz, el encarecimiento del gas y del petróleo por el conflicto en Irán presiona al alza el componente de energía, y los impuestos sobre el gas también aumentan la factura final.
Dicho de forma muy sencilla:
- El conflicto sube el precio del gas y del petróleo en origen.
- Eso sube el precio al que las comercializadoras compran energía.
- Esa subida se traslada, total o parcialmente, a lo que tú pagas cada mes.
Si quieres entender mejor tu factura o buscar formas de pagar menos por la luz y el gas, en Conectados estamos para ayudarte. Escríbenos o llámanos por WhatsApp y lo revisamos contigo, sin compromiso, optimizaremos tus contratos de energía y qué diremos que puedes hacer para protegerte ante futuras subidas.
